Cada 28 de enero se celebra el Día Europeo de la Protección de Datos, una fecha que, más allá del gesto simbólico, invita a empresas, administraciones y profesionales de la seguridad a detenerse un momento y revisar cómo están protegiendo la información.
No solo desde el punto de vista legal, sino también desde una perspectiva técnica y estratégica. Para CISOs, directores de seguridad y responsables de IT, este día es una buena excusa para hacerse preguntas incómodas, pero necesarias: desde conocer los datos que se gestionan hasta qué amenazas pueden afectar.
El Día Europeo de la Protección de Datos: mucho más que una efeméride
El Día Europeo de la Protección de Datos Personales conmemora la firma del Convenio 108 del Consejo de Europa, el primer tratado internacional sobre protección de datos. Desde entonces, el marco normativo ha evolucionado hasta llegar al RGPD, que hoy marca el estándar en Europa.
Sin embargo, cumplir con la normativa no garantiza, por sí solo, que los datos estén realmente protegidos. La legislación establece el “qué”, pero el “cómo” depende de cada organización. Y ahí es donde muchas empresas encuentran dificultades.
Según datos de la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA), una parte significativa de los incidentes de seguridad están relacionados con fallos básicos de visibilidad, configuraciones incorrectas o activos expuestos que nadie estaba monitorizando.
En este sentido, el Día Europeo de la Protección de Datos funciona como un recordatorio: la protección no es un estado, es un camino.

Protección de datos y ciberseguridad: dos caras de la misma moneda
Durante años, la protección de datos se ha abordado como un asunto legal, mientras que la ciberseguridad se veía como un tema puramente técnico. Hoy esa separación ya no tiene sentido.
Un acceso no autorizado, una fuga de información o una brecha de seguridad no solo suponen un problema técnico. Tienen consecuencias directas en la privacidad de las personas, en la reputación de la empresa y, por supuesto, en el cumplimiento normativo.
Para los responsables de seguridad, esto implica asumir un enfoque más amplio, donde identificar riesgos, anticipar amenazas y reducir la exposición es tan importante como reaccionar ante incidentes.
El reto actual: gestionar la exposición real a las amenazas
Uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los CISOs es la falta de visibilidad. Infraestructuras híbridas, servicios en la nube, proveedores externos, dispositivos remotos… El perímetro tradicional ha desaparecido.
Aquí es donde cobra relevancia el enfoque de Gestión Continua de la Exposición a Amenazas (CTEM, Continuous Threat Exposure Management), que propone pasar de revisiones puntuales a una evaluación constante del riesgo real.
CTEM: un enfoque alineado con el Día Europeo de la Protección de Datos
El enfoque CTEM encaja de forma natural con el espíritu del Día Europeo de la Protección de Datos Personales, porque pone el foco en la prevención y en la mejora continua.
CTEM no consiste solo en detectar vulnerabilidades, sino en entender el contexto completo:
- Qué activos están expuestos.
- Qué amenazas son más probables según el sector.
- Qué impacto tendría una brecha sobre los datos personales.
- Qué riesgos deben priorizarse de verdad.
Este enfoque ayuda a los equipos de seguridad a tomar decisiones basadas en datos reales y no solo en listas interminables de alertas.
Kartos de Enthec: visibilidad continua para empresas
En este punto es donde soluciones como Kartos, de Enthec, aportan un valor claro para las organizaciones. Kartos está pensada para empresas que necesitan cibervigilancia continua y una visión actualizada de su exposición a amenazas.
Desde una perspectiva CTEM, Kartos permite:
- Identificar activos digitales expuestos, incluso aquellos que no estaban correctamente inventariados.
- Detectar fugas de información, credenciales comprometidas o datos sensibles accesibles.
- Monitorizar de forma continua cómo evoluciona la superficie de ataque.
- Priorizar riesgos en función de su impacto real sobre la organización y los datos personales.
Esto resulta especialmente relevante para sectores regulados o empresas que gestionan grandes volúmenes de información sensible, donde una brecha puede tener consecuencias legales y reputacionales importantes.
En el contexto del Día Europeo de la Protección de Datos, contar con este tipo de herramientas no es un extra, sino una pieza destacada para evolucionar del cumplimiento formal a la protección efectiva.
El factor humano y la necesidad de anticipación
No todos los riesgos vienen de ataques externos. Errores humanos, reutilización de contraseñas o exposición accidental de información siguen siendo causas habituales de incidentes.
Según el Informe de Brechas de Datos de Verizon (DBIR), el factor humano está presente en un alto porcentaje de incidentes de seguridad, ya sea por phishing, credenciales comprometidas o configuraciones incorrectas.
La cibervigilancia continua permite detectar estas situaciones antes de que escalen. No se trata de señalar culpables, sino de anticiparse y reducir el impacto.
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Protección de datos personales también fuera de la empresa
Aunque este artículo se centra en un enfoque empresarial, conviene recordar que la protección de datos no termina en el entorno corporativo. Directivos, empleados y profesionales también son individuos expuestos.
En este sentido, Qondar, la solución de Enthec orientada a personas, extiende el concepto de cibervigilancia al ámbito personal, ayudando a detectar exposiciones de datos, suplantaciones o filtraciones que pueden acabar afectando también a la empresa.
Porque, en muchos casos, una brecha empieza fuera.
El Día Europeo de la Protección de Datos como punto de partida
Más que una fecha para un comunicado interno o una publicación en redes, el Día Europeo de la Protección de Datos puede ser un buen momento para:
- Revisar la superficie de ataque real de la organización.
- Evaluar si las herramientas actuales ofrecen visibilidad continua.
- Alinear la estrategia de seguridad con un enfoque CTEM.
- Implicar a la dirección en la importancia de la protección de datos personales.
Pasos modestos, pero bien dirigidos, pueden generar un impacto significativo a medio plazo.
Mirar hacia delante: de la reacción a la prevención
La tendencia es clara: las organizaciones que mejor protegen los datos no son las que reaccionan más rápido, sino las que detectan antes. Pasar de un enfoque reactivo a uno preventivo es uno de los grandes retos actuales de la ciberseguridad.
Herramientas como Kartos, dentro del ecosistema de soluciones de Enthec, ayudan a dar ese salto, aportando contexto, continuidad y una visión realista del riesgo.
El Día Europeo de la Protección de Datos Personales no debería quedarse en un recordatorio anual. Para CISOs y directores de seguridad, es una oportunidad para replantear cómo se está gestionando la exposición a amenazas y si las decisiones se basan en información actualizada y relevante.
La protección de datos hoy exige visibilidad continua, priorización inteligente y capacidad de anticipación. Y ahí, el enfoque CTEM se consolida como una respuesta coherente a un problema que no deja de crecer.
Si quieres saber cómo Kartos puede ayudarte a mejorar la gestión continua de la exposición a amenazas en tu empresa, este puede ser un buen momento para dar el siguiente paso y hablar con el equipo de Enthec.

